TIANGUIS CULTURAL

EL PARICUTIN

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El sobrenombre de "Doctor Atl" proviene de la palabra náhuatl que se traduce como agua. Gerardo Murillo la adopta para mostrar su atracción inherente a la naturaleza y la cultura mexicana. Este pintor es uno de los primeros eslabones del muralismo, al haber participado en el proyecto nacionalista de Vasconcelos que tenía como fin construir una imagen propia de México, por medio del fomento a la cultura. Joven talentoso, partidario de gobierno porfirista, Atl es acreedor de una beca que le permite realizar sus estudios de arte en Europa, en la Universidad de la Sorbona de París; en esta época lo influye la pintura fauvista, renacentista y neo-impresionista, con nuevas formas de acercamiento al paisaje y al color. Fue un ferviente amante del alpinismo, las ciencias naturales y la filosofía. Tal como los artistas viajeros de los siglos XVI, XVII Y XIX que pintaron paisajes con el fin de elaborar un imaginario del "Nuevo Mundo", el pintor encontró su principal fuente de inspiración en los paisajes montañosos y en los volcanes de la geografía mexicana, y tuvo la fortuna de testificar en vivo el nacimiento del volcán Paricutín, en el estado de Michoacán. 

PUESTO DE MERCADO

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Esta pintura retrata un expendio virreinal con los más variados comestibles. En la escena aparecen dos figuras de tipo indígena, ambas vendedoras o ayudantes del dueño. Este último, un elegante mulato, se encuentra a la izquierda de la composición dialogando con otro señor de tipo español y mostrándole algunas mercancías. Un niño y una niña de tez blanca, situados en el mismo lado, animan la escena; pero los principales protagonistas son los múltiples productos del país: frutos dulces, licores, semillas y hasta pescados secos que cuelgan del techo. También se observan en la obra los recipientes que se utilizaban entonces: canastas adornadas, huacales, tenates y barriles. Esta pieza es probablemente de una serie de la llamada “pintura de castas”, realizada en distintos lugares de la América española, como el Perú, Ecuador y México. El objetivo de estas obras fue dejar testimonio del complejo mundo social y racial que el cruce de las distintas etnias -española, negra y americana- había producido en el transcurso de más de dos siglos. Muchos de estos cuadros presentaban, además de los tipos con mezclas raciales, los incontables frutos del país.